
En el mundo actual, la sociedad es cada vez más compleja. Existen unas reglas, unas normas, unas leyes, una moral y una ética para la actividad pública o privada, necesarias para que todo este entramado vital funcione. Desgraciadamente, no siempre se cumplen.
Existe un colectivo profesional (con una misión que cumplir), situado entre los agentes de la ley y los tribunales, entre las compañías privadas y las personas que atentan contra sus derechos: son los detectives privados.
Pero, ¿Quiénes son estos profesionales?
Normalmente, cuando la gente oye hablar de detectives, enseguida les viene a la mente personajes de novela como "Sherlock Holmes" o "Miss Marple", u otras figuras sacadas directamente de Hollywood...
En España, los detectives no tienen nada que ver con lupas, pipas, gabardinas, pistolas o persecuciones temerarias.
En nuestro país, el Detective Privado es un experto con funciones reconocidas y reguladas por ley. Tiene atribuciones exclusivas para investigar y las conclusiones de su trabajo tienen rango de prueba judicial. El detective investiga con rigor personas y hechos, colaborando con la justicia.
El detective es un profesional preparado para resolver problemas en múltiples campos: laboral, financiero, industrial, siniestros... También investiga en grandes superficies (centros feriales, centros comerciales, aeropuertos...), operaciones de venta y alquiler (inmobiliario) y conductas personales.
En resumen, podemos decir que el detective español es un profesional liberal acreditado por el Ministerio del Interior (a través de la Dirección General de Policía) y realiza investigaciones de carácter privado, siempre en el marco de la ley.
¿Qué quiere decir esto?
En España, un detective privado tiene que poseer obligatoriamente una licencia de detective, expedida por el Ministerio del Interior, para poder ejercer la profesión. Sin este documento no se puede realizar tareas de investigación.
Por otro lado, las investigaciones que realiza un detective son todas de naturaleza privada. Un detective nunca puede investigar asuntos perseguibles de oficio (robos, homicidios, narcotráfico...), esto son competencias de los diferentes cuerpos de policía. Un detective solo investiga asuntos privados. Y aquí hay una amplia gama de servicios (bajas laborales, verificación de secuelas por accidentes de trabajo o siniestros, arrendamientos indebidos, infidelidades, etc...). No hace falta googlear durante mucho tiempo para hacerse una ligera idea del tipo de servicios que presta un detective. Y todo esto siempre dentro del marco de la ley.
Las acciones del detective deben estar sujetas a la legislación vigente en materia de seguridad, y, sobre todo, no violar derechos fundamentales de las personas. Es por ello, por lo que la actividad del detective se desarrolle principalmente en espacios públicos.
Con todo esto espero haber corregidos falsos mitos o falsas ideas sobre la profesión.